Mi vida 2.0 (IX)

Sábado, Agosto 2nd, 2008

Empiezo a escribir la entrada a las 5.30 horas de la madrugada. ¿Pero no dije que no me acostaría más a estas horas? Sí, y lo cumplí a medias. Lástima que el trabajo sea inevitable de predecir.

Han sido días con un mixto de todo, subidones y bajones. Afortunadamente ha habido cierto equilibrio y he podido tirar con todo, pero reconozco que ha habido ocasiones que he perdido los papeles, y más de uno me ha tenido que pegar un toque.

Claro, que siempre hay un momento en que toda persona explota. Menos mal que sólo fue algo momentáneo, fruto del estrés y del miedo acumulado por unas cosas y otras. Maldigo el verano.

Esta semana no han sido más que reuniones, quedadas y trámites varios, estoy agotado. Y la semana que viene no pinta mucho mejor, pero al menos sé que en uno de esos días, el futuro de Jisko podrá estar más claro o no, todo depende de algunas cosas que no dependen de mí, directamente.

En lo demás, no se presentan grandes cambios. Tonterías como que he podido liberar mi móvil, que me he comprado una SIM de Simyo para evitar el capado de Yoigo, o que un amigo está haciendo un diseño propio para este blog (sin coste alguno, prostitución para el currículum de diseñador).

Y los trabajos de verano… pues ahí están, llevándolos como puedo. Me queda por atacar matemáticas de 4º, sociales y latín. Por otra parte, meterle caña a dibujo técnico y, después de esto, repasar todo lo que he hecho (porque hay ejercicios sin hacer de física o matemáticas de 3º, que no sé aún cómo hacerlos).

Podría declararme en un estado de esos que dicen chungos, de confusión completa, típica de la adolescencia (pero un poco avanzada, oigan). A ver si empiezan a quedar las cosas claras y retomo el camino que estaba siguiendo, cogiendo la bifurcación adecuada…

Hasta las pelotas de Yoigo

Sábado, Julio 19th, 2008

Nunca fui tan directo ni tan claro con un tema, pero es que me las han hinchado de verdad. Estoy hasta las pelotas de ellos, de su publicidad engañosa y de toda la mierda que han creado alrededor.

Yo, que me pasé de mi antigua prepago de Movistar Vodafone (lapsus), para empezar a usar mi primer contrato, con Yoigo… y empezaron a surgir algunos problemas. Pero no es nada comparable con lo que me viene pasando hace meses.

Está comprobado: otro episodio más de estafa con esta compañía. Una y otra vez, con varias reclamaciones impuestas al soporte, utilizando el papel para limpiarse el culo y metiéndome el capado con vaselina. Que no hombre, que no, ya está bien.

Y después de recordar a toda su familia, paso a ser algo más objetivo. Todos conocemos el maravilloso plan de Yoigo, la compañía guay, la de la verdad verdadera. Me pasé en su día, porque me fascino la oferta del 3g: tráfico ilimitado, por sólo 1,39 € al día.

Lógicamente, ilimitado no hay nada en este mundo, y no iba con la idea de aprovecharme; además, estoy seguro que en la letra pequeña hablarían algo de que si había abuso, te podrían parar los pies. Es normal y necesario, para preservar la integridad de la conexión de los otros usuarios.

Los primeros meses fueron maravillosos, orgásmicos: podía acceder durante todo el día sin preocuparme de nada, a una velocidad más o menos aceptable (no todo lo que daría de sí el 3g, pero suficiente) y alguna vez llegué a gastar 100 MB, algo bestial para mí desde un móvil, pero ahí se quedó la cosa.

Sin embargo, poco a poco todo se ha ido degradando. Y lo último con lo que nos encontramos es el capado de 3g. De acuerdo, no he descubierto la rueda, y hay bastante escrito por ahí, pero ya lo digo yo también. Y no hay cosa que más me joda que, para cuatro o cinco días al mes que no dispongo de conexión normal, se supone que tenga que confiar en un proveedor que capa la conexión a los 25 MB.

Concretamente, a los 23,3 MB hoy. El primer día que me ocurrió no recuerdo el tráfico que llevaba, pero pensé que sería una incidencia temporal y no le di importancia. Cuando me pasó dos fines de semana seguidos y en diferentes localizaciones, empecé a pensar que ya no era tan temporal. Si se acumulan varios días seguidos, uno empieza a pensar mal.

En efecto, cada vez ponen el listón más bajo. La primera vez que lo medí, y que lo tengo apuntado, me cerraron el grifo a los 43,6 MB. A partir de ahí, podrás disfrutar de una conexión no sólo el doble de lenta que el GPRS, si no que en la mayoría de las ocasiones no responde.

Elijas la red que elijas — que, en Yoigo, puedes escoger red propia, Vodafone o Movistar –, te da igual, el capado está en un lado o en otro. Y ya te puedes dar por jodido, amigo mío, porque hasta el día siguiente no volverás a disponer del 3g hasta que ellos les de la gana.

Una completa vergüenza e impotencia lo que siento con esta compañía, cuando has pagado religiosamente los 1,39 € que piden por tráfico ilimitado, cuando lo único ilimitado que hay es la mala hostia que se te pone cada vez que capan.

Creo que aún me quedan seis meses de permanencia, y como parece que esto va de mal en peor, si no es antes, me largaré en cuanto acabe. Prefiero que me den una cantidad fija de tráfico (¿100 MB?) que, en el 90% de las ocasiones, me va a sobrar más y me va a valer más que la cifra infinita de nuestros amigos guays.

Como siempre, el afectado es el consumidor. Y da igual que te quejes, o montes campañas, o te manifiestes, en este país les resbala todito. Qué huevos.

Experiencia personal con Yoigo

Sábado, Febrero 2nd, 2008

Hace algunos meses que dí el salto de Vodafone (tarjeta) a Yoigo (contrato) mediante portabilidad, regalándome un contrato de permanencia y un Sony Ericsson K610i rojo por 19 €, gracias a las recomendaciones de algunos conocidos.

¿Qué recomendaciones? No sólo que era el operador más barato de toda España, si no que, yendo más allá, tienen una tarifa plana para 3G/GPRS, que consiste en que se navega y se paga en ese mismo día un límite máximo de 1,39 €, con transferencia ilimitada de datos. Además, sólo necesitaba un consumo mínimo mensual de ~7 € (no de Internet, si no en general).

Muy asequible, y, hasta aquí, nada fuera de lo normal: la portabilidad se hizo sin problemas (por aquel entonces era gratuita, ya no), en el tiempo estimado, el terminal llegó en perfectas condiciones (envío gratuito)…

De hecho, la imagen cool de la empresa se mantenía gracias al lenguaje utilizado («Verdad verdadera», haciendo referencia a que no hay letra pequeña) y sus tarifas competentes.

Yoigo
Las tarifas de Yoigo

Antes de seguir, decir que voy a contar mi experiencia personal con la compañía, ofreciendo un análisis lo más objetivo posible, sin incluir las de otras personas (uno incluso abrió un blog).

Soy menor, por tanto, el contrato está a nombre de mi madre (eso sí, los recibos los pago yo, desgraciadamente). Eso se traduce a que si llamo al soporte técnico, como no ponga voz de mujer, no voy a poder realizar ninguna consulta, por menor que sea.

Después de varios meses cansándome de ver el mensaje de «tranquilo, muy pronto estará disponible» en Mi Yoigo, un día me avisan que por fin está disponible, con la esperanza de poder hacer las gestiones oportunas sin necesidad de tener que dar por saco todo el día a mi madre para que hablase ella. Entro y me encuentro con lo siguiente:

Mi Yoigo
Captura del panel «Mi Yoigo»

Siguiendo la línea de lenguaje chachi del que hablábamos antes, nos encontramos con cuatro secciones:

  1. Consumo de este mes -> Una página simple que te muestra dos párrafos de texto de relleno y un texto verde con tu consumo de saldo, como se puede ver en esta captura.
  2. Consumo detallado de este mes (*) -> Que a su vez, tiene dos sub-secciones: resumen y al detalle. La primera muestra una gráfica (bastante cutre, en blanco y negro) de los gastos del mes, dividido entre llamadas, SMS e Internet. En la segunda, una lista organizada por tablas, como se puede ver aquí (lógicamente, he cogido tres datos, no voy a mostrar toda — pero aún no me explico ese gasto de Internet que no me han cobrado…).
  3. Facturas anteriores -> No creo que necesite mucha explicación: seleccionas el mes y te da la factura en PDF. Aún llegará el día en que no salga esto.
  4. Contacta con Yoigo -> Hasta hace unos días, casi todos los mensajes llevaban a una dirección que no estaba configurada [ver ejemplo]. Algunos me los llegaron a responder, como cuando preguntaba por Mi Yoigo, y me dieron una eficiente respuesta que me dejó claro el porqué [ver respuesta].

¿Qué? ¿Nada más? No, eso es todo. Tiempo perdido, pensando que la espera valdría la pena. Fue mi primera decepción, pero seguía siendo la compañía más barata.

También barata en los SMS internacionales. Realmente barata, cobrando igual que los nacionales (~12 cents). Suena demasiado bajo para ser verdad.

Efectivamente, mis sospechas eran ciertas. No sólo es que no puedas recibir SMS de muchos países, si no que encima, no los puedes enviar y te los cobran igualmente.

Vamos a intentar olvidarnos de los otros dos problemas, y sigamos confiando en esta empresa, ya que anuncian que las llamadas entre Yoigo-Yoigo iban a ser gratuitas para siempre.

Me plantee lo mismo de la otra vez, ¿dónde está el truco? ¿Más establecimiento de llamada? No, no, era completamente cierto, las llamadas costaban 0 €, te tiraras lo que te tiraras hablando (eso sí, había que pagar el establecimiento, unos 14 cents).

Además, estaba seguro de que, legalmente, ya no podrían quitarlo, ya que habían jurado que sería para siempre. Vamos a ser concretos, vamos a ver los cambios en el dossier de prensa de Yoigo (extraído de GSMSpain):

  1. “1 de noviembre de 2007: Yoigo cambia el mercado español con la introducción de un nuevo precio entre teléfonos Yoigo: 0 euros el minuto. PARA SIEMPRE.” (página 6)
  2. “Cero céntimos el minuto entre teléfonos Yoigo, con 12 céntimos de establecimiento de llamada” (página 7)
  3. “Justicia. Porque nuestros clientes saben por lo que realmente pagan y se ajusta a lo ofertado por la compañía.” (página 10)
  4. “Yoigo no ofrece escenarios insólitos ni situaciones idílicas, cuenta la verdad por encima de todo y es transparente.” (página 11)

A partir del día 29 de enero, la primera frase desaparece automágicamente, y a la dos, se le añade que sólo la primera hora, a partir de ahí, a seguir pagando como un teléfono normal.

Hay otras cosas que no me afectan a mí, porque ya soy cliente, pero que estafan a los nuevos, como la oferta de San Valentín.

Curiosamente, Yoigo, siendo la compañía con tal sólo una cuota menor a un 1%, tiene un 9,3% del mercado respecto a las quejas, según FACUA.

Estoy empezando a perder la confianza que había depositado en esta compañía desde el principio, y me planteo seriamente la posibilidad de cambiarme, pero, ¿a quién?

Simyo parece una buena alternativa. Nace como un operador móvil virtual low-cost (bajo coste), proveniente de la compañía holandesa KPN. Aquí las cualidades:

Simyo
Tarifas de Simyo

La tarifa para Internet es de 1.1484 € diarios, con un límite de 100 MB de transferencia. Opera bajo la cobertura de Orange, y ofrece 3.5 G.

¿Ventajas reales? Seas de tarjeta o de contrato, no tienes consumo mínimo ni contrato de permanencia. Los precios tan bajos son, además de no tener que pagar su propia infraestructura, tampoco tienen terminales subvencionados, venden packs libres con una SIM.

Otro operador virtual del que aún no se tienen muchos datos, con el nombre de OperadorVirtual, ofrecen las siguientes tarifas (hay que sumar el 16% de IVA):

OperadorVirtual
Tarifas de OperadorVirtual

Por lo poco que sé, ofrecerá el plan con un consumo mínimo de 9 €, entre otras ventajas que se describen en su cutre-web.

Por supuesto, siempre nos quedará París el poder irnos a cualquiera de las tres grandes, aunque personalmente, le daría una oportunidad a Simyo. Esperaré qué reacciones hay, no quiero equivocarme… otra vez.

Una pena, la compañía que se ganó toda su buena por Internet, la está perdiendo por la misma vía. El poder, ahora, lo tenemos los usuarios (mwhaha).

(*) Me hace especial gracia que en la última subsección ponga que «No es una factura real, así que la factura final del mes completo puede ser distinta». Vaya, que te pueden poner que has gastado 10 € pero en realidad han sido 100 € ;-)