Mi vida 2.0 (X)

Miércoles, Agosto 20th, 2008

Décima entrega, qué cansino, ¿verdad? Pues aquí estamos otra vez. Y repletitos de cambios, oigan… Vamos a empezar por el principio, por eso de seguir con las redundancias.

Lo más importante que tengo entre manos: los estudios. Hoy fue un día importante, a unos once días de los exámenes de septiembre, para tomar una de las decisiones más importantes al respecto. Y no ha sido fácil, que he tenido que ir pasando por varias personas para llegar a un acuerdo común.

¿Y cuál es ese acuerdo? El que desde el principio me propuso mi tutora y jefe de estudios: “déjate de tonterías, sácate 3º limpio y repites 4º, con sólo 4º”. Con 17 años, a hacer 4º de ESO, y a seguir con las conversaciones del tipo:

- ¡Anda! ¿Y qué curso haces? ¿Bachiller ya dejado atrás casi, eh?
- No, si estoy en la ESO.

A estas alturas, como que poco o nada me importa eso. Por unas causas o por otras, mayormente vaguería con parte de enfermedad un curso entero, me he tenido que comer el marrón. Me lo he ganado a pulso, lo tengo muy bien merecido y esto hará que deje de hacer más gilipolleces con los estudios.

Tengo que asentarme, coño, que ya tengo una edad. A veces parezco un niño, sin establecer las prioridades, me dejo llevar por lo que no debo. Va siendo hora de poner las cosas claras, coger al toro por los cuernos y empezar a ser un poco más responsable, algo que tenía que haber hecho hace años. Mejor tarde que nunca, o eso dicen.

Volviendo al tema… la decisión, por si el lector aún no la había intuído, es dejar de tener demasiado optimismo y pensar en la realidad actual: no es posible sacarse 13 asignaturas en dos meses. Menos cuando no has tenido momento de descanso de por medio, hay más cosas que hacer y no es un lugar donde precisamente exijan poco o tengan algún tipo de comprensión (lógico, servidor ya tiene su fama).

Por lo que en efecto, me toca quitarme todas las de 3º, donde no veo ningún problema, n-i-n-g-u-n-o, en sacármelas. Tengo todo hecho, la mayoría estudiado y el listón no está muy alto. Además, con las de 4º, cuyos trabajos también he hecho en su gran mayoría, los presentaré y me examinaré igualmente; supongo que lo valorarán.

Por lo demás, no hay nada nuevo. Es agosto, pocas almas hay por Madrid y todo está demasiado muerto. Tampoco puedo ir a ningún sitio, todo está cerrado, ni hay eventos, ni nada de nada. Así que está siendo un verano monótono, si no fuera por algún que otro detalle que me ha hecho feliz estos últimos días.

En cuanto a programación, hoy no subí nada de nada en el SVN de Jisko (por razones obvias), pero en cuanto termine los exámenes tendré al menos semana y media para dedicarme a hacer cosas pendientes, como los grupos y algunos detalles más, a la vez que empezaré a mover la cosa. Además, estoy empezando a mirar que el box (trolls: no es que me de cuenta ahora, si no que me han entrado las ganas de currar) podría ser algo bastante mejor, con sus usuarios, con métodos de organización de archivos, limitación de bandwidth (reduciendo la velocidad por X MB descargados)… un invento para pasar el rato y mejorar mi PHP… que no todo es dinero.

Cierro esta entrada auto-deseándome suerte y esperando que todo salga como está previsto, sin más sobresaltos. Necesito tranquilidad…

Mi vida 2.0 (III)

Miércoles, Febrero 13th, 2008

Echaba de menos continuar con esta serie de entradas enumeradas, en las que voy contando las circunstancias que me rodean y los cambios más importantes que estoy haciendo en mi vida.

Recapitulando las anteriores entradas con este mismo título, nombraba siempre a aquel personaje misterioso que por donde pisaba ya no crecía la hierba, que se aprovechó ampliamente de mi talón de Aquiles (aka exceso de confianza); sobre todo, en la última, que orgullosamente le califiqué de lo que se merece.

A la par que ha ido pasando el tiempo, esas heridas se han ido tapando y otras de las que no era consciente, también. Todo ello me abrió los ojos y se ha ido convirtiendo, poco a poco, en una etapa de mi vida, la más sufrida, pero a la vez, la más útil.

Vuelve ese sentimiento de estar en la cima de la montaña y tener ganas de gritar, de romper el cielo, de sentirte libre, ver todo con optimismo. En resumen: volver a ser como antes.

Básicamente, lo que se podrían llamar “las consecuencias” de dicha etapa, y ver que el sobresfuerzo humano que hice para ver las cosas de otra manera ha servido realmente la pena.

Siempre me gustó la informática; de hecho, ha sido y sigue siendo mi vida. Estuve al borde dejarlo al caer en depresión. Y es que ya se sabe: cuando uno está en esos estados, dan ganas de tirar todo por la ventana.

Afortunadamente, he sido más inteligente que todo eso y he vuelto a retomar el hobby, con una fuerza impresionante. Incluso antes de la dichosa etapa, dejé de programar hace casi un par de años; ahora, he vuelto a coger la programación (PHP, concretamente) y me he puesto a hacer multitud de aplicaciones — todas limitadas al ámbito personal, de momento –.

Todas, excepto una: Jisko. La mente abierta y liberada de aquellas estúpidas preocupaciones me ha hecho ver claramente lo que quería y trabajar en ello (formando un equipo). Un proyecto en el que tengo mucha esperanza y que le estoy poniendo todo el empeño que nunca le había puesto antes a nada (excepto en hacer el cambio).

A seguir mejorando y viendo la vida así de optimista.