Viajar al extranjero
Después de charlar un buen rato con otra de aquellas personas que me envían su proyecto para pedir opinión (últimamente se da con más frecuencia, me asombra), me ha puesto los dientes largos.
Y es que éste joven, además de tener una mente emprendedora, con ganas de montar una buena red social, vive en Francia para estudiar, aunque es originalmente español de pura cepa.
No, no me he encaprichado, sólo que me lo ha recordado. Me ha recordado que he visitado casi toda España, punto por punto, gracias a mi padre, pero no he salido del país nunca (quitando Andorra, je).
Pues anda que no me gustaría irme fuera de vacaciones… algún destino interesante, como la mismísima Francia. Entrenar mi francés (hablarlo bien, si estoy leyendo, claro), conocer todos esos lugares que siempre he anhelado de París…
O a Estados Unidos, a conocer qué se yo, Nueva York, con su espléndida estatua de la libertad y otros lugares dignos de ver.
Y Japón, ¿qué tipo de friki sería si no quisiera ir a Japón? La tecnología, las costumbres, todo. Un lugar tan diferente que podríamos no darnos cuenta de que estamos en un mundo diferente al que solemos estar acostumbrados.
La cuestión es que hoy en día, lo que es el viaje, no es demasiado caro. Hay compañías de vuelo low-cost a patadas, aunque lo complicado es el alojamiento — y digo problema, porque no hay alojamientos de low-cost… o sí, pero no me voy a ir a una pensión de mala muerte, ¡leñe! –. Supongo que en los EEUU no hay tanto problema (por eso de la paridad euro-dólar).
Resumiendo: no es nada extraño, me gusta viajar, y esta vez me gustaría salir de la frontera. Aunque este verano dudo que pueda ser, o no por mucho tiempo, hay que estudiar demasiado para los exámenes de septiembre, o cierta persona me pegará una merecida colleja. Mientras, toca ahorrar…
Rubén Díaz :: Abr.26.2008 :: Personal :: 8 Comments »


