Criticar y ser criticado

Domingo, mayo 18th, 2008

Hacer críticas es muy fácil. Hacerlas constructivas también, pero no tanto. Es parecido a lo de ser criticado, que también es muy sencillo (mucho bocazas suelto), pero difiere ligeramente: aceptarlas no es para nada fácil.

Y es que muchas veces, después de hacer algo, nos solemos a preguntar a nosotros mismos si lo hemos hecho bien, e incluso recurrimos a otras personas para comparar nuestras propias opiniones y, a veces, las anteponemos.

Aceptar una crítica significa tragar el orgullo, reconocer y rectificar, que es de sabios, aunque a muchas personas eso no les convenza y les cueste varias vidas. Desde un “¡ese pelo te queda mal!” a un “¿pero no te das cuenta que tienes un ego tan grande que casi me caigo dentro y me ahogo?”.

No hay mejor regalo que una bien hecha, sin que haya falsas intenciones por detrás. Puedes recibir un aluvión de críticas por algo que has hecho y que llega a poca gente por dos motivos: o tienes muchos fanboys o simplemente lo has hecho mal.

¿Cómo diferenciarlas? Supongo que hay que saber clasificarlas, ver de qué fuente viene y pensar si un amigo de verdad te diría si lo estás haciendo mal o te lamería el culo constantemente. Pero no, tampoco es fácil.

EMHO, lo único que estoy seguro que nunca hay que hacer, es encerrarse en ti mismo y oir tus propias críticas (aunque es una contradicción, normalmente no tienes una visión objetiva de tu persona y, por tanto, eres incapaz de hacer críticas válidas). Aunque hay quien dice que la auto-crítica también es buena, porqué no (leer comentarios de esta misma entrada).

Experiencia con Macbook & ECI

Lunes, abril 21st, 2008

MacbookHace poco que me hice con el flamante Macbook blanco (gracias a todos, otra vez), e incluso escribí una review, si es que se puede llamar así, del cacharro.

Ya había pasado semana y media, cuando un día (aka todos), haciendo el holgazán, me da por fijarme en la esquina del Macbook. Coño, si esto ya estaba y no le había dado importancia, pero parece que va a peor. Nada, nada, no me he gastado mil y pico euros para dejar que pase esto, así que a cambiarlo, que son 15 días para devoluciones.

Llego a ECI de Goya, le explico el problema a un hombre serio de traje, a lo que lo comprueba con otro Macbook que había en la exposición; sin decir ni mu, me coge uno nuevo y me lo da, sin comprobar si me había quedado con algún regalito (?) de los que traía el que tenía.

Vuelvo a casa, feliz, con un nuevo Macbook bajo el brazo. Lo abro, guardo absolutamente todos los plásticos y demás (servidor ya es precavido)… todo perfecto, si no fuera porque, cuando presiono el Touchpad, hace CRACK.

El siguiente paso es predecible, y viendo la hora… sí, me da tiempo: volver a ECI. Me presento allí, vuelvo a sacárselo al mismo hombre, afirma que “se nota algo más acusado” y me da otro nuevo. Suerte que hubiera más MB403 en el almacén, si no, me hubiera tenido que aguantar.

Ahora mismo estoy escribiendo con él, y va fino (también cuenta que lo probé allí mismo, claro). Entonces, ¿qué conclusiones podemos sacar de esta historia?

El Corte Inglés -> En algunos casos pagarás más, pero si hay problemas, dejan de serlos.
Apple -> O soy gafe, o los últimos Macbook han salido asquerosamente malos, que ya es el tercero… 

Un ego-post cualquiera

Miércoles, marzo 26th, 2008

TrollYay, por fin mi primera aportación al mundo del software libre. Aunque miento, no es la primera, pero sí la que se podría considerar seria y donde se ha visto involucrado mi arte de programación (nota para trolls: sarcasmo).

Ah, y hablando de trolls… son sublimes, oiga. En mi caso me he encontrado con varios tipos, divertidos todos en cualquier caso:

  • Los abonados o suscriptores, que nunca fallan a su cita. Lejos de elogiar lo que uno hace (¿qué clase de troll sería entonces?), son, sin embargo, más sagaces que cualquier otro que se sitúe en el polo contrario de conducta. Son personas con mucho tiempo libre — lo reconozco, tengo envidia — capaces de seguir todos tus pasos para decir cualquier frase filosófica que se les pase por la cabeza. Dignos de admiración por la dedicación, la cuál, si cambiara de dirección y fuera hacia algo más productivo, llegarían a ser verdaderos artistas. Doy fe.
  • Los políticos, es decir, los que critican todo lo que haces pero no ofrecen ninguna solución, típica de una oposición (no señalo a nadie, que a mi me da bastante igual a estas altura la política). Los últimos han salido con Jisko en su liberación; gente que critica al código con argumentos de que está fatal, pero no ofrecen ninguna solución, aka «es libre, acaba de hacer su primera release, pero no, tiene que estar orientado a objetos, MVC y la rehostia; es libre, sí, y yo soy un programador super-chachi-guay que te programa eso en cinco minutos, pero lo mío es dar por saco», para los que no lo pillen a la primera.
  • Los brujuleadores, aquellos que buscan a cualquier hijo de vecino que le vaya bien para acribillarle con acusaciones sobre tu vida que aparentemente conoce muy bien pero que, en realidad, no saben nada. Me recuerdan a aquellos comentarios en el Menéame sobre un par de envíos que me hacían referencia, donde salía en un par de periódicos entrevistado. Buen sabor de boca, sin duda.
  • Individual con compinche, aunque puede ser que se asocien más. Generalmente ésto se da cuando uno no se cree sus propias teorías, pero engancha a algún otro para freir al objetivo. Uno saca cualquier teoría y el otro la certifica, haciendo que la soberbia alcance niveles insospechables. Es perfectamente combinable con todos los anteriores, además de crear un ambiente de seguridad en el grupo de que están haciéndolo cojonudamente.
  • Los clásicos o pesados, que insisten una y otra vez para que les hagas un mínimo de caso. Si no cumplen con ese objetivo, desisten y se van a por otro para seguir felizmente con su vida. Afortunadamente, son los más fáciles de quitarse de encima e incluso a veces se les hace caso por puro aburrimiento, para ver si realmente hay un humano detrás.

Esto me hace pensar que todos ellos respiran bajo una atmósfera propia, donde van hacia la misma dirección, y que responden a lo siguiente:

Las posibilidades de encontrarte con un aumento de trolls dedicados hacia tu persona es directamente proporcional a todo lo que te salga bien y que celebres.

Por tanto, si no quieres trolls, únete a ellos. Es fácil, dirígete a cualquier foro y sigue la corriente, te adaptas en seguida. O simplemente, no se te ocurra crear un blog donde digas que te va bien, es peor que echar sal a unas almorranas. Realidad sincera.

Más Móvil: otro OMV más en España

Sábado, febrero 16th, 2008

Más Móvil. Ese es el nombre del nuevo OMV que funciona bajo la red de Orange España, que tenía montada la precampaña hace algún tiempo. ¿Qué es lo que tiene y que se sabe, segun BandaAncha?

  • Llamadas a 8 céntimos/min
  • SMS (nacionales) a 8 céntimos/min

Su página web tiene el aspecto de cualquier cosa menos de una nueva compañía en ese terreno, por lo que hace pensar que se han gastado más bien poco en cuanto a presentación.

Hablan de telefonía 3.0, de que sus servicios están centrados a Internet y de las mejores tarifas (¿dónde he oído yo eso?); literalmente, «con las mejores tarifas, pero también con los mejores servicios».

Dejando a un lado las críticas negativas, es cierto que en este momento es el que ofrece las tarifas más económicas, pero tal como están las cosas, es conveniente esperar a que el mercado se relaje y que se queden las que realmente ofrecen el mejor servicio.

Eso sí, como bien se puede ver en el vídeo de presentación (más abajo), invitan a todos los bloggers a una fiesta de presentación en Madrid para debatir sobre la anteriormente citada telefonía 3.0.

En resumen: otro OMV más que se suma a la creciente lista, como Simyo, OperadorVirtual o Eroski Móvil, que empiezan a hacer seria competencia a Yoigo y sus problemas.

You need to a flashplayer enabled browser to view this YouTube video

Experiencia personal con Yoigo

Sábado, febrero 2nd, 2008

Hace algunos meses que dí el salto de Vodafone (tarjeta) a Yoigo (contrato) mediante portabilidad, regalándome un contrato de permanencia y un Sony Ericsson K610i rojo por 19 €, gracias a las recomendaciones de algunos conocidos.

¿Qué recomendaciones? No sólo que era el operador más barato de toda España, si no que, yendo más allá, tienen una tarifa plana para 3G/GPRS, que consiste en que se navega y se paga en ese mismo día un límite máximo de 1,39 €, con transferencia ilimitada de datos. Además, sólo necesitaba un consumo mínimo mensual de ~7 € (no de Internet, si no en general).

Muy asequible, y, hasta aquí, nada fuera de lo normal: la portabilidad se hizo sin problemas (por aquel entonces era gratuita, ya no), en el tiempo estimado, el terminal llegó en perfectas condiciones (envío gratuito)…

De hecho, la imagen cool de la empresa se mantenía gracias al lenguaje utilizado («Verdad verdadera», haciendo referencia a que no hay letra pequeña) y sus tarifas competentes.

Yoigo
Las tarifas de Yoigo

Antes de seguir, decir que voy a contar mi experiencia personal con la compañía, ofreciendo un análisis lo más objetivo posible, sin incluir las de otras personas (uno incluso abrió un blog).

Soy menor, por tanto, el contrato está a nombre de mi madre (eso sí, los recibos los pago yo, desgraciadamente). Eso se traduce a que si llamo al soporte técnico, como no ponga voz de mujer, no voy a poder realizar ninguna consulta, por menor que sea.

Después de varios meses cansándome de ver el mensaje de «tranquilo, muy pronto estará disponible» en Mi Yoigo, un día me avisan que por fin está disponible, con la esperanza de poder hacer las gestiones oportunas sin necesidad de tener que dar por saco todo el día a mi madre para que hablase ella. Entro y me encuentro con lo siguiente:

Mi Yoigo
Captura del panel «Mi Yoigo»

Siguiendo la línea de lenguaje chachi del que hablábamos antes, nos encontramos con cuatro secciones:

  1. Consumo de este mes -> Una página simple que te muestra dos párrafos de texto de relleno y un texto verde con tu consumo de saldo, como se puede ver en esta captura.
  2. Consumo detallado de este mes (*) -> Que a su vez, tiene dos sub-secciones: resumen y al detalle. La primera muestra una gráfica (bastante cutre, en blanco y negro) de los gastos del mes, dividido entre llamadas, SMS e Internet. En la segunda, una lista organizada por tablas, como se puede ver aquí (lógicamente, he cogido tres datos, no voy a mostrar toda — pero aún no me explico ese gasto de Internet que no me han cobrado…).
  3. Facturas anteriores -> No creo que necesite mucha explicación: seleccionas el mes y te da la factura en PDF. Aún llegará el día en que no salga esto.
  4. Contacta con Yoigo -> Hasta hace unos días, casi todos los mensajes llevaban a una dirección que no estaba configurada [ver ejemplo]. Algunos me los llegaron a responder, como cuando preguntaba por Mi Yoigo, y me dieron una eficiente respuesta que me dejó claro el porqué [ver respuesta].

¿Qué? ¿Nada más? No, eso es todo. Tiempo perdido, pensando que la espera valdría la pena. Fue mi primera decepción, pero seguía siendo la compañía más barata.

También barata en los SMS internacionales. Realmente barata, cobrando igual que los nacionales (~12 cents). Suena demasiado bajo para ser verdad.

Efectivamente, mis sospechas eran ciertas. No sólo es que no puedas recibir SMS de muchos países, si no que encima, no los puedes enviar y te los cobran igualmente.

Vamos a intentar olvidarnos de los otros dos problemas, y sigamos confiando en esta empresa, ya que anuncian que las llamadas entre Yoigo-Yoigo iban a ser gratuitas para siempre.

Me plantee lo mismo de la otra vez, ¿dónde está el truco? ¿Más establecimiento de llamada? No, no, era completamente cierto, las llamadas costaban 0 €, te tiraras lo que te tiraras hablando (eso sí, había que pagar el establecimiento, unos 14 cents).

Además, estaba seguro de que, legalmente, ya no podrían quitarlo, ya que habían jurado que sería para siempre. Vamos a ser concretos, vamos a ver los cambios en el dossier de prensa de Yoigo (extraído de GSMSpain):

  1. “1 de noviembre de 2007: Yoigo cambia el mercado español con la introducción de un nuevo precio entre teléfonos Yoigo: 0 euros el minuto. PARA SIEMPRE.” (página 6)
  2. “Cero céntimos el minuto entre teléfonos Yoigo, con 12 céntimos de establecimiento de llamada” (página 7)
  3. “Justicia. Porque nuestros clientes saben por lo que realmente pagan y se ajusta a lo ofertado por la compañía.” (página 10)
  4. “Yoigo no ofrece escenarios insólitos ni situaciones idílicas, cuenta la verdad por encima de todo y es transparente.” (página 11)

A partir del día 29 de enero, la primera frase desaparece automágicamente, y a la dos, se le añade que sólo la primera hora, a partir de ahí, a seguir pagando como un teléfono normal.

Hay otras cosas que no me afectan a mí, porque ya soy cliente, pero que estafan a los nuevos, como la oferta de San Valentín.

Curiosamente, Yoigo, siendo la compañía con tal sólo una cuota menor a un 1%, tiene un 9,3% del mercado respecto a las quejas, según FACUA.

Estoy empezando a perder la confianza que había depositado en esta compañía desde el principio, y me planteo seriamente la posibilidad de cambiarme, pero, ¿a quién?

Simyo parece una buena alternativa. Nace como un operador móvil virtual low-cost (bajo coste), proveniente de la compañía holandesa KPN. Aquí las cualidades:

Simyo
Tarifas de Simyo

La tarifa para Internet es de 1.1484 € diarios, con un límite de 100 MB de transferencia. Opera bajo la cobertura de Orange, y ofrece 3.5 G.

¿Ventajas reales? Seas de tarjeta o de contrato, no tienes consumo mínimo ni contrato de permanencia. Los precios tan bajos son, además de no tener que pagar su propia infraestructura, tampoco tienen terminales subvencionados, venden packs libres con una SIM.

Otro operador virtual del que aún no se tienen muchos datos, con el nombre de OperadorVirtual, ofrecen las siguientes tarifas (hay que sumar el 16% de IVA):

OperadorVirtual
Tarifas de OperadorVirtual

Por lo poco que sé, ofrecerá el plan con un consumo mínimo de 9 €, entre otras ventajas que se describen en su cutre-web.

Por supuesto, siempre nos quedará París el poder irnos a cualquiera de las tres grandes, aunque personalmente, le daría una oportunidad a Simyo. Esperaré qué reacciones hay, no quiero equivocarme… otra vez.

Una pena, la compañía que se ganó toda su buena por Internet, la está perdiendo por la misma vía. El poder, ahora, lo tenemos los usuarios (mwhaha).

(*) Me hace especial gracia que en la última subsección ponga que «No es una factura real, así que la factura final del mes completo puede ser distinta». Vaya, que te pueden poner que has gastado 10 € pero en realidad han sido 100 € ;-)