Review del ZTE Blade
Domingo, mayo 8th, 2011
El ZTE Blade es uno de esos terminales que por la marca no te fías mucho al ser prácticamente desconocida y no haber tenido un pasado muy decente. Sin embargo, al igual que muchas personas, me he llevado una sorpresa increíble al ver que, por poco precio, me he llevado un Android muy interesante y diría que imposible de igualar en precio.
Mi paseo por Android ha sido extenso, si bien sólo he tenido un sólo terminal (HTC Hero), he podido hacer muchísimas cosas con él e incluso he programado algunas aplicaciones. Sin embargo, se averió y lo llevé al SAT de HTC, pero finalmente creo que me voy a quedar sin él porque no quieren arreglarlo (eso ya es otra historia).
En fin, vayamos al grano. El ZTE Blade se presenta como un móvil de gama MEDIA, aunque algunos lo consideran media-baja, pero por las características que ostenta no creo que tire por ahí. La buena noticia de todo esto no es que sea un móvil más, es que es un Android muy barato. Yoigo es la compañía elegida y podemos optar por él por 9 € en contrato (+ tres meses de Bono 8 internet gratis) o bien, y aquí viene lo bueno, 69 € en prepago (con un mes de Bono 8 internet). Y tú dirás… pues esto es inmejorable. Pues aún se puede mejorar: se libera por IMEI en menos de un minuto. Vamos, que estás en cualquier otra compañía pero te apetece renovar el móvil… te bajas a la tienda, te lo compras, lo liberas y se acabó tu relación con Yoigo.
Oficialmente sale el día 9 de este mes, pero por suerte algunos hemos podido disfrutar de él antes. Está a la venta en cualquier tienda Yoigo física o en su página web, además de los habituales distribuidores. Vayamos a por las características…
Construcción
La verdad es que me esperaba algo mucho más plasticoso, pero también me he llevado una sorpresa. El tacto es agradable, además de que pesa poco (130 gr) y es bastante fino (116 x 56,5 x 11,8). La parte delantera me ha parecido atractiva, aunque los botones delanteros no sé si funcionan de la mejor manera. Los laterales con acabado metálico en su mayor parte le da un toque elegante. El botón de encendido/apagado, que funciona también como bloqueo/desbloqueo, sí tiene una pinta más “china”, pero sólo eso, apariencia.
Hardware
En este apartado voy a hablar de todo el hardware menos la cámara, pantalla y batería que merece un apartado distinto. Pues bien el terminal viene con un procesador que le da 600 MHz de potencia, nada despreciable aunque lejano de los 1 GHz que ofrecen ya la mayoría de los nuevos (incluso doble núcleo). La RAM sí está a mejor nivel, con 512 MB se mueve muy fluido. Tiene una Adreno 200 por GPU, muy común en la mayoría de smartphones y, aunque lejos de los de gama media-alta (que ya equipan Adreno 205 o superior) nos da un nivel bastante aceptable para jugar a la mayoría de los juegos. Respecto a la memoria interna, nos ofrece unos pobres aunque ampliables 512 MB (hasta 32 GB con microSD).
Por lo demás, trae todas las características de un smartphone estándar: acelerómetro de 3 ejes, brújula digital, sensor de proximidad y de luz ambiente, WiFi 802.11 b/g (no trae n, una pena, aunque funciona muy bien), Bluetooth 2.1+EDR, A-GPS, radio FM y por supuesto HSDPA/3G. El altavoz de llamadas funciona bien, aunque el externo es algo malillo (suena bajo aunque suficiente también).
Pantalla
La pantalla del ZTE Blade es bastante generosa, siendo de 3,5″ con una resolución de 480×800, capacitiva y multi-touch (2 dedos), algo que nos bastará para la mayoría de usos que se le puede dar a un smartphone de forma cómoda. Esperaríamos una AMOLED como es habitual en los últimos terminales (menor consumo, mejor visualización), pero se queda limitado a una TFT LCD que, por otra parte, es lógico por el precio. Sin embargo, sorprende la buena calidad que ofrece en conjunto con su resolución. Una pantalla más que suficiente.
Batería
Ah, ese gran enemigo de los smartphones… en este caso, 1250 mAh no parecen suficientes para alimentar este aparato durante un día entero con holgura. Un día normal, sin utilizarlo demasiado, hará que la batería llegue al final del día con muy poca duración, o al menos eso ha sido la experiencia que he podido tener. Oficialmente, ofrece 4 horas hablando y 9 días en standby. Podría ser mejor, desde luego.
Cámara
Si de algún sitio tenían que recortar, tendría que ser de la cámara. Y es que tenemos 3,2 megapíxeles a nuestra disposición, pero una lente bastante mediocre (similar a la de mi anterior Hero, o algo peor). ¿Sirve para hacer fotos? Sí, en un día iluminado, puede apreciarse. Ahora bien, el vídeo es… bastante malo. He hecho alguna foto y algún vídeo que os adjunto abajo para que veáis a lo que me refiero…
Android
El teléfono viene de serie con Android 2.2, sin ninguna personalización más allá del logo de Yoigo al encendido y alguna cosita más sin importancia. Es perfectamente actualizable a versiones posteriores (como la 2.3.3) de forma no oficial aunque muy seguro, puesto que está perfectamente soportado por Cyanogenmod 7 e incluso hay alguna ROM basada que está triunfando. En cualquier caso, la versión con la que viene (Froyo) funciona bien.
Conclusión final
Un móvil que, a pesar de sus deficiencias, supone imbatible en su terreno (69 € “libre”). Se han recortado características como la cámara y la batería, si bien la primera sirve para tomar fotos momentáneas y la segunda se puede complementar. Un móvil perfecto para los que quieren empezar con Android, o bien ya han empezado y desean actualizarse un poco sin gastarse mucho dinero.
Puntuación final: 8/10














