Voy a ser maquero
Suena como un voy a ser padre, pero sin serlo. Tampoco me he enamorado de Apple ni de sus cosas bonitas a base de sangrarte dinero abundantemente — básicamente, porque no podría mantener por mucho tiempo el carné de fan –. Pero me voy a comprar un Macbook.
Concretamente, este miércoles, si no ocurre ningún imprevisto, lo voy a comprar. Uno nuevo, blanco y reluciente, modelo MB403:
- Core 2 Duo de Intel a 2,4 GHz
- 2 GB (Dual Channel) DDR2 667 MHz RAM
- ATA 160 GB HD
- Adicionalmente, un Apple Remote, funda de neopreno, seguro de El Corte Inglés y un Mighty Mouse con cable
Lo más importante: corre Leopard. Y es que hacía tiempo que miraba a Mac OS X de cerca, pero en el evento de Google me enamoré por completo. Posteriormente, lo he estado probando y me acerca a una nueva experiencia del uso de PC como escritorio como nunca la había sentido.
Pero volviendo al hecho más importante, es que voy a tener un portátil. Y es algo que siempre me había gustado disfrutar; más ahora, que el “trabajo” me lo exige. Dejó de ser un capricho para volverse una necesidad. Y la necesidad se verá saciada, de una vez por todas.
Aunque hay algo menos importante pero relevante… sí, Mac. No, no dejo el software libre, sigo apoyándolo fuertemente (p.e. Jisko) y sigo utilizando Linux (Macbook utiliza Intel y no PPC, there’s not a problem), pero supongo que es bueno darle oportunidad a otras alternativas, y ésta ha copado todo mi interés, al contrario que en sus innumerables apariciones en mi PC.
Todo ésto gracias a la generosidad de mi padre, mis tíos y por supuesto, a los donantes que voluntariamente han aportado su granito de arena para hacer cumplir el sueño de tener un portátil.
En cuanto lo tenga unos días, prometeré escribir una review sobre él, a pesar de que ya hay cientos de ellas escritas por ahí, just my 50 cent.
Rubén Díaz :: Abr.06.2008 :: Personal :: 21 Comments »



