mayo 18th, 2008 Hacer críticas es muy fácil. Hacerlas constructivas también, pero no tanto. Es parecido a lo de ser criticado, que también es muy sencillo (mucho bocazas suelto), pero difiere ligeramente: aceptarlas no es para nada fácil.
Y es que muchas veces, después de hacer algo, nos solemos a preguntar a nosotros mismos si lo hemos hecho bien, e incluso recurrimos a otras personas para comparar nuestras propias opiniones y, a veces, las anteponemos.
Aceptar una crítica significa tragar el orgullo, reconocer y rectificar, que es de sabios, aunque a muchas personas eso no les convenza y les cueste varias vidas. Desde un “¡ese pelo te queda mal!” a un “¿pero no te das cuenta que tienes un ego tan grande que casi me caigo dentro y me ahogo?”.
No hay mejor regalo que una bien hecha, sin que haya falsas intenciones por detrás. Puedes recibir un aluvión de críticas por algo que has hecho y que llega a poca gente por dos motivos: o tienes muchos fanboys o simplemente lo has hecho mal.
¿Cómo diferenciarlas? Supongo que hay que saber clasificarlas, ver de qué fuente viene y pensar si un amigo de verdad te diría si lo estás haciendo mal o te lamería el culo constantemente. Pero no, tampoco es fácil.
EMHO, lo único que estoy seguro que nunca hay que hacer, es encerrarse en ti mismo y oir tus propias críticas (aunque es una contradicción, normalmente no tienes una visión objetiva de tu persona y, por tanto, eres incapaz de hacer críticas válidas). Aunque hay quien dice que la auto-crítica también es buena, porqué no (leer comentarios de esta misma entrada).
Ciertamente estoy de acuerdo con el post, eso sí, con algunos matices.
Y es que la autocrítica no es mala, por muy subjetiva que sea. Si crees que haces algo mal, que la cagas en algo, y lo sabes, puedes tratar de corregirlo. Si piensas que haces algo mal aunque tus… iba a decir “amigos”, pero quizá no sea la mejor palabra… digamos “congéneres” te digan lo contrario, puedes también tratar de mejorar. Aquí “evolución” si que necesariamente debe significar mejora.
Quizá esa “mejora”, esa “evolución” también te ayude a saber quiénes son tus verdaderos amigos. Porque a lo mejor a los lameculos no les gusta tu cambio, y te dejan “de lado” por ello; pero las personas en las que de verdad debes confiar (y muchas veces no confías tanto como “debieras” hacerlo) siguen ahí. Al pie del cañón, como dirían.
En fín. Genial post. Y no es peloteo.
@Manu: supongo que, para hacerte una autocrítica y saber que has hecho algo mal, generalmente es porque antes te has dejado corregir por alguien, y ahora eres capaz de identificar con mayor frecuencia tus errores sin demasiada ayuda.
El problema es que hay personas que han llegado al último nivel, de que son sus propios correctores, y creo que nadie debería llegar a ello, es imposible ser objetivo siempre contigo mismo.
Pero sí, en ocasiones apoyo la auto-crítica y las reflexiones que hacemos con nosotros mismos para identificar ese “bug” y volvernos a “compilar”.
Gracias :-)
@Rubén, también puedes haberte corregido tú mismo; la gente cambia conforme pasan los años, meses, días o las horas (sí, hay casos tan extremos de bipolaridad, pero ese es otro tema), y quizá ese cambio no te gusta a tí mismo o no le gusta a los demás. Por poner un ejemplo, últimamente estoy… no sé… dejando más de lado mis estudios en favor de otras cosas; y un comentario que puedo hacerme es, en plan “propositos para el año” poder “equilibrar mi tiempo”; también es cierto que mis profesores o mis compañeros pueden decirme “oye, que te pasa ultimamente que han bajado tus notas”, y de esa manera la crítica vendría de fuera…
Ciertamente también es verdad que para que una autocrítica sea válida es necesario conocer muy bien a la propia persona, no sobrevalorarla ni infravalorarla. Y eso es algo que muy pocas personas pueden presumir (aunque sea algo que no suela airearse, pero en fín).
@Manu: ¡sí! Se llama madurar. Pero es imposible hacerse auto-crítica sin conocerse realmente a uno mismo (lo que dices al final de tu comentario). Y eso, es algo que ni siquiera yo he sido capaz de hacer, aunque reconozco haber mejorad de un tiempo a esta parte; a veces, incluso puedo predecir cómo reaccionaría si… y suelo acertar.
Buena aportación a la entrada… :-)
increible post Rubén, me ha encantado tu análisis de las críticas pudiendose extender mucho más aunque claro está dependiendo del caso y el matiz pero la idea y la base es cojonuda.
Cierto es que hay varios tipos de críticas, como me enseñaron “críticas destructivas y críticas constructivas” y considero aquellas críticas como destructivas aquellas que por falta de argumentación o ideas su única misión es la de desprestigiar, destruir, agotar o dañar algo y constructivas cuyo objetivo es justamente todo lo contrario.
También dependiendo mucho de la persona se pueden tomar a bien, como un favor, o a mal el recibir una crítica respecto a algo y el subjetivismo o incluso el subconsciente puede activar el sistema de emergencia de ego y saltar con alguna chorrada para excusar lo inexcusable.
En resumen, enhorabuena por este post.
Es muy difícil gustar a todo el mundo. Corrijo, es imposible. Hay que saber aceptar las críticas y hay que ser autocrítico sin llegar a la obsesión del perfeccionismo. Pero está claro que uno mismo siempre es el peor crítico. Por otro lado los amigos de verdad deben decirnos cuando lo hacemos mal, a veces se arriesgan a que no les perdonemos una crítica, pero entonces hay que plantearse nuestra capacidad de asumir frustraciones y mirar hacia dentro con sinceridad. Merece la pena escuchar a un amigo que nos critica, aunque duela.
Y por supuesto hacer una buena crítica y sincera es a veces realmente difícil.
En este caso mi crítica es buena :)
Te has transformado en un maquero fanfarrón. Nunca sentiste a Linux como algo insustituible.
Todo hombre tiene su precio y el tuyo fue unos cuentos euros, un MAC.
@Pedro, tan sólo dos detalles:
1. Todo hombre tiene un precio, pero no me han comprado; el que ha comprado ha sido yo.
2. Un Macbook lleva un procesador como cualquier otro portátil (en este caso, un Intel). Seguro que te interesará saber que sigo utilizando Ubuntu en él sin despeinarme.
Lo próximo que será, ¿llamarme desertor por comprarme un iPod? Porque tiene la misma lógica: un producto de Apple. No tengo intenciones, pero desde luego, me gustaría comprobarlo.
Madre mía, menudo filósofo de la vida tenemos aquí.
A mí nunca se me dió bien eso :P
Pero es cierto que nunca debemos encerrarnos en nosotros mismos, el hombre es social por naturaleza, tanto para relacionarse con la gente como para oír las críticas de otro. Forman el carácter de una persona.
@Pedro:
¿Pero es que la gente no entiende que usar Linux no significa abandonar todo lo demás?
Yo no es que sea un usuario de Linux (de hecho sigue sin convencerme para el uso que yo le doy a mi portátil) y aunque soy un fiel seguidor de Windows y me encanta el Vista (reiros todo lo que queráis, pero tengo miles de argumentos para defenderlo) no soy tan cegato como para negar el uso de otros productos de la competencia.
500d Apple Artículos bbva bing Blog c&d campusparty Chorradas cp2009 denuncia diazr ebay ebe ebe09 eci eeuu Eventos glongas google hosting jisko longas macbook meneame microsoft mvc Opinión Personal php plantilla programacion randomness Reflexiones Relatos salud Seguridad theme tuenti tuentid twitter twittmad vida windows yoigo