Archive for the ‘Reflexiones’ Category

Criticar y ser criticado

Domingo, Mayo 18th, 2008

Hacer críticas es muy fácil. Hacerlas constructivas también, pero no tanto. Es parecido a lo de ser criticado, que también es muy sencillo (mucho bocazas suelto), pero difiere ligeramente: aceptarlas no es para nada fácil.

Y es que muchas veces, después de hacer algo, nos solemos a preguntar a nosotros mismos si lo hemos hecho bien, e incluso recurrimos a otras personas para comparar nuestras propias opiniones y, a veces, las anteponemos.

Aceptar una crítica significa tragar el orgullo, reconocer y rectificar, que es de sabios, aunque a muchas personas eso no les convenza y les cueste varias vidas. Desde un “¡ese pelo te queda mal!” a un “¿pero no te das cuenta que tienes un ego tan grande que casi me caigo dentro y me ahogo?”.

No hay mejor regalo que una bien hecha, sin que haya falsas intenciones por detrás. Puedes recibir un aluvión de críticas por algo que has hecho y que llega a poca gente por dos motivos: o tienes muchos fanboys o simplemente lo has hecho mal.

¿Cómo diferenciarlas? Supongo que hay que saber clasificarlas, ver de qué fuente viene y pensar si un amigo de verdad te diría si lo estás haciendo mal o te lamería el culo constantemente. Pero no, tampoco es fácil.

EMHO, lo único que estoy seguro que nunca hay que hacer, es encerrarse en ti mismo y oir tus propias críticas (aunque es una contradicción, normalmente no tienes una visión objetiva de tu persona y, por tanto, eres incapaz de hacer críticas válidas). Aunque hay quien dice que la auto-crítica también es buena, porqué no (leer comentarios de esta misma entrada).

Mi vida 2.0 (VI)

Domingo, Mayo 18th, 2008

El otro día me preguntaron: “¿qué pasa, que no escribes nada en el blog?”, a lo que salté con el acto reflejo: “¿cuál de ellos?”. Y es que aún estoy acostumbrado a que me hablen de 120% Linux, pero no, esta vez se referían a este.

Unas dos semanas desde la última entrada… el tiempo se me echa encima, para variar. Suena a típica excusa de blogger vago, así que no voy a ser yo quien lo niegue: soy un lerchán (como dice iacaca).

Mucho trabajo, nada fuera de la rutina. El estado de ánimo, algo que llevo manteniendo estable hace tiempo, sigue como debería, aunque cierta persona desearía verme bailando con castañuelas en mano (y no, no es broma).

Mientras tanto, Jisko y la comunidad se porta muy bien. La v2 está dando mucho de qué hablar, ya que realmente será lo que de pie a la introducción de Jisko como aplicación de microblogging. La cantidad de características (y bugs solucionados) que vienen con esta versión es increíble, dejando a la primera muy atrás.

También hay que tener en cuenta que estuve un tiempo desconectado o, mejor dicho, sin hacer nada de provecho y dedicando mucho tiempo a un proyecto personal inútil; todo aquello se perdió y podía haberlo aprovechado para haber seguido documentándome como hacía (y hago). Así que estoy retomando las buenas costumbres.

Y qué mejor ejemplo que la programación… qué bello arte. Excepto cuando te sale cualquier error tocapelotas sin saber de dónde, pero, ¿quién no siente un orgasmo una plena satisfacción al encontrar la solución? Echaba de menos todo eso que dejé hace un par de años.

En resumidas cuentas, el proyecto de “Mi vida 2.0″ marcha viento en popa. Pegué aquel corte por lo sano y todo ha ido a muchísimo mejor. Estoy orgulloso de haber hecho lo que hice y de poder seguir tan bien durante toda esta temporada.

Ojalá dure por mucho tiempo.

Mi vida 2.0 (V)

Sábado, Mayo 3rd, 2008

Vaya horas para que a alguien le entre apetito de escritura. Un antojo a las 2.20 AM, un sábado, con algo de frío desde León.

Quién me lo iba a decir, conectado a internet incluso estando fuera de mi casa. Cuando me compré el SE K610i, mi primer móvil 3G (y que está a mi lado), reconozco que empecé a despegarme menos de la Red.

Ahora, es aún peor. Según cómo se mire, claro. Por una parte, porque cuando salía fuera, era la única manera de desconectar. Por otra es que, después del descanso, no se me cae todo el trabajo encima.

Como cada puente, suelo venir aquí con mi padre a visitar a la familia; es muy agradable salir de esa ciudad donde vivo habitualmente para cambiar de aires. Además de que tengo un gato siamés precioso aquí.

Con Macbook en mano y el móvil vine, aunque he tenido la fortuna de encontrar un Wi-Fi que ni siquiera ha habido necesidad de crackear. Un punto a mi favor: no me gasto nada en 3G en todo el puente.

Todo lo que me ocurre últimamente es molón. Ahora creo más en eso de “después de la tempestad viene la calma”. Una buena temporada sometido a mucha mierda, sin ver un punto de luz en el túnel, caminando hacia ninguna parte, hasta que pude levantar cabeza.

Estoy conociendo a personas que jamás en mi vida me hubiera imaginado que conocería. Estoy haciendo cosas que tampoco se me hubieran pasado por la cabeza. Estoy dirigiendo mis esfuerzos donde verdaderamente se necesitan. Y lo mejor de todo: me siento a gusto y feliz.

Pensar que hace no tantos años atrás era incapaz de socializarme… ahora quizá sea demasiado, pero algo tengo claro: mejor exceso que defecto (en este caso).

Aunque sí, he de reconocerlo: tengo miedo. Estoy tremendamente acojonado de que pase algo y se vaya a tomar por saco esta especie de utopía. Pero, por otra parte, hay que pensar que es un proceso de la vida, y que lo que haya que pasar, pasará. ¿Cuán aburrida sería si todo fuera regular y previsible?

No he leído lo que he estado escribiendo, pero ya son las 2.44 AM y va siendo una buena hora para acostarse. Sí, cierro, que mañana hoy hay trabajo que hacer… y puente que disfrutar.