Nostalgia de jovialidad, farra y libre albedrío
Martes, Abril 21st, 2009
Hallarse engrilletado en el dulce hogar puede resultar desalentador si se prolonga por demasiado tiempo. Desde hace cuatro meses que estoy la mayoría del tiempo asentado en casa, debido a la imposibilidad física de pisar el pavimento.
Por si no fuera poco, me apoderé de una exquisita contractura en las cervicales a consecuencia de los esfuerzos al levantarme – ya que no puedo hacerlo sin apoyarme sobre los brazos -. Tuve que adelantar la cita con el traumatólogo por la especulación de que fuera algo más grave, pero por fortuna no fue así.
Pero no todo es pesimista, claro. Decir que la contractura está mejorando como es lógico – supongo que por la acción del Diazepan – y el dolor parece marchitarse poco a poco. Lo mismo digo de la pierna, aunque no con total seguridad ya que apenas me meneo. El día 24 tengo cita con el traumatólogo de nuevo, para ver si el hueso ha soldado correctamente.
En cualquier caso, me gustaría rescatar mi antigua vida normal pronto. Este jueves, por ejemplo, intentaré estar en el instituto durante tres horas – recogiéndome en la puerta y llevándome a la misma -, aprovechando que hay un evento interesante… aunque, para qué engañarnos, echo de menos las clases normales y, sobre todo, a los buenos compañeros (algunos convertidos en amigos/as de renombre). También voy llenando la agenda de eventos y algún que otro meeting interesante que escribiré aquí.
Por otra parte, estoy preparándome el verano de alguna manera. Nunca he salido de España en toda mi vida, ni tampoco he cogido un avión. Tengo algunos ahorros y me gustaría cumplir uno de esos sueños rezagados. Y algunos otros viajes por España, también. Todo ello si mi espalda funciona en condiciones.
Sólo queda superar la mala racha y regocijarse :-)












