Author Archive

FavPal, el PayPal de los favores

Jueves, Agosto 14th, 2008

Ayer Héctor me comentaba de madrugada otro de los proyectos en los que andaba metido. Y aunque no suelo tener demasiado tiempo para estar con el ojo encima, lo que he podido leer me ha resultado muy interesante.

FavPal vendría a ser un “PayPal + OpenID de favores”. Con este proyecto, se pretende mantener un nivel de colaboración mutuo entre una o varias comunidades a través de una especie de “moneda”; de ahí lo de PayPal, pero sin comisiones, aunque sí una diferencia de divisas.

El perfecto ejemplo que me enseñó fue Cucumis, un sitio web de traductores en el que se juega con esa moneda (como si fuera karma). En el registro, consigues unos puntos iniciales y puedes pedir ayuda para traducciones. En el momento en el que se te acabe, tendrás que ayudar para conseguir más puntos. Si no tienes ni idea de traducir, ahí se queda la cosa, con lo que no abusarían del servicio.

Todo es cuestión de adaptar tu software a la API, o instalar un plugin (si lo hay) en el caso de un CMS. Con ello, obtendremos conexión con el servidor principal para verificar un usuario y contraseña que anteriormente se ha dado de alta en FavPal. Si el acceso es exitoso, devuelve la ID, el número de favs y la contraseña encriptada.

Por ejemplo, en un foro planteamos una cuestión, esperando a que los miembros te respondan. Después de mucho esperar, finalmente alguien nos ilumina con su respuesta. Qué menos que agradecérselo con algún que otro “fav”, así que le doy al botón de “thank you” y le doy la oportunidad de que su buena acción la recicle para utilizarla en sus propios proyectos (o, en el caso del foro, sus propias cuestiones). Y esos mismos puntos, teóricamente, valdrían para otra comunidad.

Otra aplicación que nos encontramos es la de thks.org, una integración de FavPal en Twitter. Desde ahí, podremos dar las gracias a quien nos haya ayudado, e incluso dar una explicación de porqué le das ese fav. 

Aún así, le pregunté que me parecía poco ético el tener que exigir monedas cuando lo que actualmente se hace es ayuda voluntaria en la mayoría de los casos, con lo que se convertiría en una monetización, y lo voluntario dejaría de serlo. Sin embargo, me contesta que en la mayoría de los sitios no se necesitan moneda, por lo que me ha dejado un poco patidifuso.

¿Ventajas?

  • Ofrece beneficios no tangibles a tu ayuda no tan voluntaria. Aunque esto parezca negativo, yo lo veo como un punto positivo, siempre que se cumpla lo que Héctor me dijo y he citado hace un momento. Es una forma equilibrada de colaborar y recibir algo a cambio, de la forma más transparente posible.
  • Interconexión entre la comunidad, fomentando la ayuda entre todos y ayudando a que nuevos proyectos (o no tan nuevos) salgan adelante más rápidamente gracias a la ayuda distribuida. Hoy por ti, mañana por mí.
  • Un posible agregado a la Web 3.0 que me gustaría, de la que tengo que escribir en una próxima entrada. Así que me callo o me quedo sin material :-)

Inconvenientes:

  • La buena fe está ahí, pero no siempre es así. Siguiendo el anterior esquema, si alguien registra una cuenta en FavPal, recibirá unos puntos iniciales. Si se le acaban, no podrá pedir ayuda. ¿Y si creo otra cuenta? ¿Y otra, y otra? ¿Y me voto a mí mismo? Supongo que es un gran fallo, o bien por parte de FavPal (comprensible, está en beta y aún queda por desarrollarse) o bien por parte mía, que no me he enterado de nada (probable).
  • Que se convierta en algo generalizado para cualquier cosa, o se perdería esa sensación tan agradable de llegar a un sitio y poder percibir ayuda gratuita. Evitaría desagradecidos, desde luego, pero sería pagar justos por pecadores.
  • Más que inconveniente, es una etapa lógica de cualquier proyecto. Acaba de empezar, y en su web oficial sólo hay un formulario de login, aunque Héctor ya explica que precisamente es lo que menos se utilizaría, tan sólo la API como tal. Lo que sí echo en falta es documentación, y más clara, que probablemente eliminaría de la lista los inconvenientes que he planteado.

Existe más información en esta y otras entradas de su propio blog. Me suena haber oído algo similar con otro nombre por ahí, pero en cualquier caso, es una bocanada de aire fresco a lo que se presenta habitualmente.

Mi vida 2.0 (IX)

Sábado, Agosto 2nd, 2008

Empiezo a escribir la entrada a las 5.30 horas de la madrugada. ¿Pero no dije que no me acostaría más a estas horas? Sí, y lo cumplí a medias. Lástima que el trabajo sea inevitable de predecir.

Han sido días con un mixto de todo, subidones y bajones. Afortunadamente ha habido cierto equilibrio y he podido tirar con todo, pero reconozco que ha habido ocasiones que he perdido los papeles, y más de uno me ha tenido que pegar un toque.

Claro, que siempre hay un momento en que toda persona explota. Menos mal que sólo fue algo momentáneo, fruto del estrés y del miedo acumulado por unas cosas y otras. Maldigo el verano.

Esta semana no han sido más que reuniones, quedadas y trámites varios, estoy agotado. Y la semana que viene no pinta mucho mejor, pero al menos sé que en uno de esos días, el futuro de Jisko podrá estar más claro o no, todo depende de algunas cosas que no dependen de mí, directamente.

En lo demás, no se presentan grandes cambios. Tonterías como que he podido liberar mi móvil, que me he comprado una SIM de Simyo para evitar el capado de Yoigo, o que un amigo está haciendo un diseño propio para este blog (sin coste alguno, prostitución para el currículum de diseñador).

Y los trabajos de verano… pues ahí están, llevándolos como puedo. Me queda por atacar matemáticas de 4º, sociales y latín. Por otra parte, meterle caña a dibujo técnico y, después de esto, repasar todo lo que he hecho (porque hay ejercicios sin hacer de física o matemáticas de 3º, que no sé aún cómo hacerlos).

Podría declararme en un estado de esos que dicen chungos, de confusión completa, típica de la adolescencia (pero un poco avanzada, oigan). A ver si empiezan a quedar las cosas claras y retomo el camino que estaba siguiendo, cogiendo la bifurcación adecuada…

Mi vida 2.0 (VIII)

Viernes, Julio 25th, 2008

Anagastra, Cidine, Almax...

Estaba mirando la bolsa de viaje, y me encontré con mi antiguo kit de supervivencia, que normalmente solía ser el que hay en la foto, exceptuando que siempre fue Anagastra 40 mg en vez de 20 mg.

Vaya temporadita que pasé, y que incluso escribí en su día en varios sitios. Se me juntó todito: peritonitis, colon irritable, cardias incompetente e infinitos síndromes más.

¡Joder! Me drogaba todos los días, estaba harto de tanta medicación, y en la mayoría de los casos había desarrollado tal tolerancia que ni siquiera me hacían efecto. Anagastra por la mañana, Cidine en todas las comidas, y Almax si todavía aún me sentía fatal. Peor que un abuelo, oigan.

No había otra alternativa, y tenía que seguir con ello. Lo cierto es que me sentía bastante desolado al ver que podía estar toda la vida así, pendiente de medicación, sin poder hacer una vida normal.

Medicándome todos los días, y la cosa no mejoraba. Yendo a 4 especialistas, y nada. ¿Seguro que la medicación podía batirse contra eso? Desde luego, un protector estomacal de 40 mg hace fuerza, pero cuando ni siquiera eso funciona, tienes un problema.

Después de tanto calvario, decidí ir dejando la medicación, no iba a soportar estar toda la vida así. Empeoré por ocasiones, alguna vez tuve que retomarlo, pero poco a poco lo fui dejando. Fui capaz por algo muy importante: psicología.

Y es que creo que todo lo que me ocurría, era por lo que se me pasaba por la cabeza, y no sólo razones físicas (la peritonitis puede que sí estuviera 100% relacionada con esto). Siempre había sido alguien nervioso, heredado de mi madre, mente inquieta e hiperactiva; todo eso pasa factura.

Tuve que reordenar todos mis pensamientos, configurar mi firewall particular para evitar sentimientos nocivos y empezar a ver la vida de otra forma. Y ahora, aquellos medicamentos quedan en el olvido, o mejor dicho, en aquella bolsa de viaje, por lo que pudiera pasar. Aunque confío en que no tenga que volver a utilizarlos de aquella forma.

Eso es todo. Y no, ya no me medico, hace meses :-)