Archive for mayo, 2008

Anécdota en el Metro de Madrid

Viernes, mayo 30th, 2008

Salgo de casa con las orejas tapadas con los cascos del MP4, para entrar en el Metro, desde la estación de Artilleros, como siempre.

Saco el billete y entro, paciente, pues me toca esperar al tren en la vía y no parece que hoy sea breve. Nada fuera de lo normal, y menos para otras cuántas personas que estaban dando pasos hacia ninguna parte al lado mío.

Me subo al vagón, apoyado en mi esquina habitual, aquella en donde las puertas no se abren (o no suelen hacerlo), escuchando música con volumen bajo y mirando al techo, desconectado del mundo.

De repente, alguien toca mi hombro. Me quito los cascos, y veo a un adolescente de mi edad, algo bajo, regordete, gafas y con un jersey rojo, combinado con unos vaqueros. Su cara reflejaba algún tipo de deficiencia mental.

(Levanto las cejas, expresando pregunta)
- Choca.
- ¿Perdón?
- ¡Choca! – me decía, extendiendo la mano -.

Después de salir del asombro, vi que tan sólo quería chocar la mano. ¿Qué mal podría causar eso? Así que saqué la mano derecha del bolsillo, choqué:

- ¿Y bien?
- ¡No, así no! Con la mano más abierta, así – mostrándomela de nuevo -.
- ¿Así?
- No, más.
- Pues yo no puedo más.

Expresando el descontento, hacemos efectivo el segundo.

- La otra, la otra.
- ¿La otra? Venga, va.

Plas. Esta vez, eliminando el gesto lánguido de su cara, pero manteniéndose serio, levantó el pulgar a modo de “lo has hecho bien”. Sonreí.

No le presté más atención, así que volví a escuchar tranquilamente mi música. Sin embargo, el protagonista no estaba contento con eso, por lo que fue pasajero por pasajero, sin importarle lo que estuvieran haciendo, para que le extendieran su mano. Pero sólo una vez, y no dos. Ante la negativa de algunos, no le importó pasar al siguiente para que lo hiciera.

Después de terminar la ronda, paseando punta por punta del vagón en dos ocasiones, ignorando a los que ya le habían seguido su juego, pensé que decidiría abandonarnos. Me asombro otra vez al ver que empieza a pedirlo a las nuevas personas que se van incorporando.

Yo me tenía que bajar en Sainz de Baranda, para coger el transbordo, mientras que él se quedó allí dentro, “chocando la mano”. Pero lo verdaderamente destacable es que a todos los que íbamos allí nos arrancó una sonrisa durante el trayecto.

La pregunta es… ¿en qué estaría pensando este muchacho? ¿Nos estaría tomando a todos por colegas? Porque es una mentalidad cojonuda, aunque algo utópica, pero si de algo estoy seguro que tendríamos que aprender algo de todo esto. Quizá, que deberíamos de ser más abiertos con el mundo, más generosos con nuestros sentimientos (por aquellos que se negaron a darle 10 segundos de su ocupada vida), qué se yo.

Eso sí, me encantaría volver a encontrármelo y hacer una foto en el momento cumbre, donde se juntan las manos, las personas que están alrededor sonríen y, al rato, giran su cabeza hacia los periódicos para introducirse de nuevo en su burbuja. O jugar a la consola portátil. O leer.

O simplemente, escuchar música.

Criticar y ser criticado

Domingo, mayo 18th, 2008

Hacer críticas es muy fácil. Hacerlas constructivas también, pero no tanto. Es parecido a lo de ser criticado, que también es muy sencillo (mucho bocazas suelto), pero difiere ligeramente: aceptarlas no es para nada fácil.

Y es que muchas veces, después de hacer algo, nos solemos a preguntar a nosotros mismos si lo hemos hecho bien, e incluso recurrimos a otras personas para comparar nuestras propias opiniones y, a veces, las anteponemos.

Aceptar una crítica significa tragar el orgullo, reconocer y rectificar, que es de sabios, aunque a muchas personas eso no les convenza y les cueste varias vidas. Desde un “¡ese pelo te queda mal!” a un “¿pero no te das cuenta que tienes un ego tan grande que casi me caigo dentro y me ahogo?”.

No hay mejor regalo que una bien hecha, sin que haya falsas intenciones por detrás. Puedes recibir un aluvión de críticas por algo que has hecho y que llega a poca gente por dos motivos: o tienes muchos fanboys o simplemente lo has hecho mal.

¿Cómo diferenciarlas? Supongo que hay que saber clasificarlas, ver de qué fuente viene y pensar si un amigo de verdad te diría si lo estás haciendo mal o te lamería el culo constantemente. Pero no, tampoco es fácil.

EMHO, lo único que estoy seguro que nunca hay que hacer, es encerrarse en ti mismo y oir tus propias críticas (aunque es una contradicción, normalmente no tienes una visión objetiva de tu persona y, por tanto, eres incapaz de hacer críticas válidas). Aunque hay quien dice que la auto-crítica también es buena, porqué no (leer comentarios de esta misma entrada).

Mi vida 2.0 (VI)

Domingo, mayo 18th, 2008

El otro día me preguntaron: “¿qué pasa, que no escribes nada en el blog?”, a lo que salté con el acto reflejo: “¿cuál de ellos?”. Y es que aún estoy acostumbrado a que me hablen de 120% Linux, pero no, esta vez se referían a este.

Unas dos semanas desde la última entrada… el tiempo se me echa encima, para variar. Suena a típica excusa de blogger vago, así que no voy a ser yo quien lo niegue: soy un lerchán (como dice iacaca).

Mucho trabajo, nada fuera de la rutina. El estado de ánimo, algo que llevo manteniendo estable hace tiempo, sigue como debería, aunque cierta persona desearía verme bailando con castañuelas en mano (y no, no es broma).

Mientras tanto, Jisko y la comunidad se porta muy bien. La v2 está dando mucho de qué hablar, ya que realmente será lo que de pie a la introducción de Jisko como aplicación de microblogging. La cantidad de características (y bugs solucionados) que vienen con esta versión es increíble, dejando a la primera muy atrás.

También hay que tener en cuenta que estuve un tiempo desconectado o, mejor dicho, sin hacer nada de provecho y dedicando mucho tiempo a un proyecto personal inútil; todo aquello se perdió y podía haberlo aprovechado para haber seguido documentándome como hacía (y hago). Así que estoy retomando las buenas costumbres.

Y qué mejor ejemplo que la programación… qué bello arte. Excepto cuando te sale cualquier error tocapelotas sin saber de dónde, pero, ¿quién no siente un orgasmo una plena satisfacción al encontrar la solución? Echaba de menos todo eso que dejé hace un par de años.

En resumidas cuentas, el proyecto de “Mi vida 2.0″ marcha viento en popa. Pegué aquel corte por lo sano y todo ha ido a muchísimo mejor. Estoy orgulloso de haber hecho lo que hice y de poder seguir tan bien durante toda esta temporada.

Ojalá dure por mucho tiempo.

El microblogging como útil herramienta

Domingo, mayo 4th, 2008

Microblogging, nanoblogging, blogging pequeñito… seguro que este último nombre les sonará más accesible a aquellos que nunca han oído hablar de él.

Porque, a estas alturas, ¿quién no conoce el blogging o, simplemente, los blogs? El primero se escribió en 1994, según reza en la Wikipedia, aunque no empezó a ser un género famoso hasta que llegó el 2001, entrando en el nuevo siglo.

Así pues, frases como “¿has leído, en la página web de...” son reemplazadas por “¿has leído, en el blog de …“, más fáciles de escuchar hoy en día. Quien se lo proponga puede tener uno; hay multitud de servicios gratuitos que te permiten tenerlo en cuestión de pocos minutos.

De todas maneras, hay gente que no se conformó con todo esto y quisieron más. Un día, a alguno de los que forman el actual equipo de Twitter (siento la inexactitud) se le ocurrió crear un género basado en el blogging, con el mismo objetivo pero diferente meta; es decir, el objetivo se basa en transmitir información a quien le interese leerte, aunque la meta no son artículos/críticas/largos textos, si no de mensajes de texto que van hacia ningún sitio (si nadie se apunta a leerte), generalmente, hablando sobre lo que estás haciendo en ese momento.

Te creas una cuenta en Twitter o cualquier otro servicio similar y en segundos obtienes tu propia página personal, derivada del dominio, donde puedes empezar a escribir lo que te de la gana (respetando a Ramoncín, claro), esperar a que alguien te lea y te empiece a seguir [1].

Menuda gilipollez, ¿en serio piensan que alguien va a utilizarlo?“, pensé el primer día que me enteré del invento. Escribir lo que hago, a quién le interesa… absurdo. Lo cierto es que le di una oportunidad, aunque lo dejé al poco tiempo.

Pero como no suelo quedarme a gusto con la primera vista, volví a intentar buscarle utilidad por segunda vez. Efectivamente, la tenía, y volví a equivocarme otra vez entre tantas prejuzgando algo antes de utilizarlo a fondo.

Me encanta llegar a cualquier lugar, empezar a contar algo e instantáneamente oir la voz de alguien que dice “ah, sí, lo he leído en tu Twitter/Jisko/llámaloequis“. O ahorrarme tener que contar a cada una de las personas que me preguntan dónde he estado, con quién, si me lo he pasado bien, si he estado aburrido, si el fin de semana he mojado o no…

Además de ser un chute de ego más grande que el tener un blog en sí. “Alguien más me sigue hoy” significa tener una persona a la que cuidar y que impulsa a seguir escribiendo actualizaciones.

El blogging pequeñito mola. Tanto, que dejé tan de lado la idea de lo absurdo que podía ser y empecé a construir Jisko, proyecto que los pocos lectores de este sitio conocen de sobra.

Eso sí, reconozco que me quedo sin palabras cuando una persona corriente y moliente (que usa Internet para el correo, IM y la mula; el usuario estándar, vaya) me pregunta “¿y qué puedo hacer yo con ésto?”. Porque bien que podría contestarle todo lo que he escrito aquí, pero se quedarían igual.

No creo que esté enfocado para que pueda escribir cualquiera; si, es lógico que cualquiera puede hacerlo, como quien crea un blog, pero, ¿mantenerlo? A pesar de ser una tarea mucho más fácil que lo recién citado (porque hay mucha más libertad, menos texto…), no todos pueden encontrarle utilidad. Quizá haya que darle una vuelta más a la rosca para que esos usuarios puedan obtener alguna finalidad para sus intereses.

Por el momento, me conformo con decir “no lo sé, pero puedes seguirme y luego le buscas la dichosa utilidad“.

[1] Para los que no están al corriente, “seguir” significa estar al corriente de las actualizaciones que realiza una persona en su microblog. Algo como un feed de una página, pero siendo notificado por diferentes vías (SMS, IM… o por el feed mismo).

Mi vida 2.0 (V)

Sábado, mayo 3rd, 2008

Vaya horas para que a alguien le entre apetito de escritura. Un antojo a las 2.20 AM, un sábado, con algo de frío desde León.

Quién me lo iba a decir, conectado a internet incluso estando fuera de mi casa. Cuando me compré el SE K610i, mi primer móvil 3G (y que está a mi lado), reconozco que empecé a despegarme menos de la Red.

Ahora, es aún peor. Según cómo se mire, claro. Por una parte, porque cuando salía fuera, era la única manera de desconectar. Por otra es que, después del descanso, no se me cae todo el trabajo encima.

Como cada puente, suelo venir aquí con mi padre a visitar a la familia; es muy agradable salir de esa ciudad donde vivo habitualmente para cambiar de aires. Además de que tengo un gato siamés precioso aquí.

Con Macbook en mano y el móvil vine, aunque he tenido la fortuna de encontrar un Wi-Fi que ni siquiera ha habido necesidad de crackear. Un punto a mi favor: no me gasto nada en 3G en todo el puente.

Todo lo que me ocurre últimamente es molón. Ahora creo más en eso de “después de la tempestad viene la calma”. Una buena temporada sometido a mucha mierda, sin ver un punto de luz en el túnel, caminando hacia ninguna parte, hasta que pude levantar cabeza.

Estoy conociendo a personas que jamás en mi vida me hubiera imaginado que conocería. Estoy haciendo cosas que tampoco se me hubieran pasado por la cabeza. Estoy dirigiendo mis esfuerzos donde verdaderamente se necesitan. Y lo mejor de todo: me siento a gusto y feliz.

Pensar que hace no tantos años atrás era incapaz de socializarme… ahora quizá sea demasiado, pero algo tengo claro: mejor exceso que defecto (en este caso).

Aunque sí, he de reconocerlo: tengo miedo. Estoy tremendamente acojonado de que pase algo y se vaya a tomar por saco esta especie de utopía. Pero, por otra parte, hay que pensar que es un proceso de la vida, y que lo que haya que pasar, pasará. ¿Cuán aburrida sería si todo fuera regular y previsible?

No he leído lo que he estado escribiendo, pero ya son las 2.44 AM y va siendo una buena hora para acostarse. Sí, cierro, que mañana hoy hay trabajo que hacer… y puente que disfrutar.