Me han he despertado hace apenas media hora, aunque podría haber estado en la cama durante mucho más tiempo; pero es lo que hay, y tengo que aprovechar el día (?).
Hay ciertas personas que no se quedaron agustos con el anticipo de ayer, así que me tocará contarlo con todo detalle, aunque sólo le interesen a cuatro. Para eso abrí este blog, ¿no? :-)
Para ir allí, tuve que salir de madrugada para coger el bus en la estación, y a las 7h15 ya estaba en la carretera mojada. Tardé cuatro horas y llegué sobre las 11h15 — es lo que tiene no poder pagarse el AVE, je –.
En el viaje, no tuve más remedio que intentar dormir para que fuera más ameno, pero no fue posible. Así que tocó distraerse con el MP4 y charlando un rato por Jabber desde el móvil.
Cuando llegué, LogaN estaba esperándome allí, como buen guía que es. Estuvimos algún tiempo mirando la ciudad (fotos) y luego fuímos a visitar la sede de Hispalinux, invitados por queru (el presi).
Cuando entramos, nos impresionó como estaba todo bien ordenado y limpio — ¡espero que no me lea! –. Varios PCs funcionando con Kubuntu y personas utilizándolos normalmente, y de forma gratuita, con acceso a Internet. Se podría traducir a un cyber gratuito y libre. Me gusta ;-)
Después, estuvimos comiendo con él, además de con Darío (de la junta de Hispalinux) y Vicente (un hacktivista benefactor del Software Libre), a la par que intercambiábamos temas frikis; en resumen, una comida perfecta.
Una vez finalizada, nuestros caminos se separaron y me volví con LogaN a echar otros vistazo a Zaragoza, además de aprovechar para conocer a otro lector de 120% Linux, XayOn. Por suerte, no me importa andar, porque la caminata que nos pegamos no fue precisamente pequeña (!).
Acabé cenando en su casa y conociendo a su familia — encantadora, por cierto –, posteriormente, llevándome a la estación y volviendo a esperar cuatro horas para llegar a casa.
El viaje valió la pena: Zaragoza es una ciudad que vale la pena visitar (aunque ahora esté hasta arriba de obras), a LogaN le debía esta (él vino a Madrid, pero yo no fuí a Zaragoza) y encima, conocí al presidente de Hispalinux en persona (tan buena gente como ya me había demostrado).
Es curioso ver como, de ser uno de los primeros lectores en el blog (LogaN), acaba siendo un buen amigo. Habrá que repetir la experiencia, aunque no me veo capaz de darme la misma paliza un mismo día. Todo se verá, que es lo que me hace falta, irme fuera.
Esto es una continuación de la otra entrada