Mi vida 2.0
Sábado, Enero 5th, 2008Últimamente he tomado algunas decisiones difíciles para cambiar mi vida, y todo va devolviendo resultados. Aunque lo mío me ha costado — ¿quién no recuerda, hace algunos días…? –.
Hay algo que tengo en común con mucha gente; a veces, queremos volver tiempo atrás, cuando éramos aún más jóvenes, para convertirnos de nuevo en ignorantes de la vida y, momentáneamente, no preocuparnos de nada.
Ignorante de la vida es una expresión que se ha puesto de moda, pero yo quiero utilizarla literalmente; hasta que no llegas a cierta edad, no te planteas ciertas cosas, ni sabes qué es lo que te va a dar la vida, ni cómo lo vas a recibir.
Ser ignorante es vivir feliz siempre. Lógicamente, no me gustaría serlo, porque esa época ya pasó hace algunos años. Y los problemas que antes nos parecían gigantes, ahora son enanos, en comparación con los nuevos que van surgiendo.
Volviendo al principio, he hecho cambios. Aquello que me causaba tanto daño, le he puesto fin completamente. ¿Para qué seguir con algo que sólo reportaba malos sentimientos?
Quizá, dentro de unos años, pueda volver a retomarlo. Pero, de lo que si estoy seguro, es que, desde que lo dejé, he sentido una liberación absoluta, he retomado lo investigador que me caracterizaba y, por fin, vuelvo a avanzar.
Aún no puedo decir que esté bien completamente, pero he notado una gran mejoría. Y es que, las decisiones drásticas, por muy difíciles que sean de tomar, sabiendo de antemano que va a ofrecerte un bienestar, se hacen más fáciles.
«La ignorancia es la mayor fuente de felicidad.» (Confuncio) — quizá por eso, ahora, sea feliz.




