Archive for enero, 2008

Mi vida 2.0 (II)

Miércoles, enero 30th, 2008

Como buen adolescente, servidor va cambiando a medida que la vida presenta sus cortes de manga, también conocidos como tortazos del quince.

Supongo que nunca se deja de aprender, aunque en esta etapa de la vida, a medida que pasan los años, vas subiendo escalones a pasos agigantados en cuanto a madurez.

Hay veces que, sin poder evitarlo, nos damos un fuerte golpe contra un gran muro. ¿Podría haberse evitado? Lógicamente, todos sabemos que prevenir es mejor que curar, pero hay ciertos momentos en los que no se puede prevenir porque no conocemos si eso nos va a causar un mal o no.

¿Qué sentido tendría la vida si todo fuera perfecto y no existieran esos momentos? Sería todo tan monótono… tendríamos todo resuelto y nunca habría sobresaltos. Qué cansino.

Será mejor correr un túpido velo sobre todo lo que acabo de decir, y centrarnos en el título de la entrada, aunque está relacionado con el segundo mini-párrafo.

Los cimientos de la personalidad de una persona se construyen años atrás; en la adolescencia, es donde se construye encima de los cimientos, modelándose según las experiencias de cada uno.

La pregunta: ¿es posible que esos cimientos cambie cuando se está construyendo encima? En la teoría, no, en la práctica, permitidme que lo ponga en duda.

Gracias a los últimos acontecimientos que me han ido golpeando, he podido ver lo inconsciente de mi persona, lo que me he podido dejar pisotear — que he ido describiendo en las últimas entradas –.

No se me da bien auto-describirme, aunque sí que puedo presumir de haber sido toda la vida demasiada buena persona. Y es que ya me lo decía mi madre: «en esta vida están los que se aprovechan y los que son aprovechados».

Ha quedado claro a la clase que pertenezco, y no lo permitiré por nadie ni una vez más. Ahora bien, no estoy del todo de acuerdo, ya que eso se resume en estar en una de las dos partes: ser malo o ser ¿ignorante?.

Voy a tener la buena fe de que existen personas como la que me gustaría ser: neutro. Sin necesidad de aprovecharse de los demás, ni tampoco de ser aprovechado por nadie.

Aunque es absurdo lo que acabo de decir, claro que existen esas personas, y ya me las he encontrado en bastantes ocasiones (afortunadamente).

Esto supone un cambio de personalidad, y ahora soy algo más frío. La “extrema” confianza que antes ofrecía a cualquier persona que no conocía ha desaparecido, porque he visto que es por ahí por donde se coge el hilo y se empieza a tirar; eso significa que mediré mucho más mis pasos, antes de darlos.

Voy a explicarme mejor… no es que haya dejado de ser abierto, si no que ahora me ocupo más de mí mismo. Me he cansado de ser el buen samaritano con todo el mundo — especialmente con un cabrón desagradecido, que no tiene otro nombre –. Ahora, siento algo de “desconfianza general” con todo el mundo, aunque sé que será algo temporal (odio que paguen justos por pecadores).

Una nueva etapa comienza (de ella hablé, cuando empecé), y pinta bastante bien. Tengo la suerte de contar con personas que me están apoyando mucho con el cambio, y de no ser por ellas, probablemente no sería capaz de hacerlo.

Éstas fueron las personas que me abrieron los ojos y que me hicieron ver que valgo para algo más que para hundirme en lo más hondo de la mierda. Algún día se lo podré agradecer lo suficiente, pero, mientras tanto…

Let’s rock!

Trancazo del quince

Domingo, enero 27th, 2008

Supongo que es el resultado de una mala época; cuando me entran las depresiones, no suelo responder como hago normalmente a cualquier enfermedad. Como a todo el mundo, vaya, el sistema inmunológico baja la guardia y deja pasar a todo lo que se presente.

No sé a lo que me llevará esta vez; anteriormente, me afectó al estómago, fuertemente. Espero que sólo se quede en una simple gripe — o lo que sea — y no tenga que volver a pasar por lo mismo.

Lo que sé es que en este mismo momento me voy a meter en la cama y mañana, que es fiesta, no me saca nadie. Y cuando esté despierto, escribiré algunas confesiones por aquí ;)

What a great day!

Jueves, enero 24th, 2008

Últimamente estoy más feliz de lo normal, aunque la explicación es sencilla: hice lo que tenía que hacer, y le he echado valor al asunto.

Nunca me había sentido tan orgulloso de mí, vaya subidón de autoestima. Me ha servido para valorar que, si las cosas que cuestan un gran esfuerzo se hacen, a pesar de la dificultad, la satisfacción es gigante.

Esto a su vez me ha estado sirviendo para otros campos, como en los mismísimos estudios. Es algo que me cuesta demasiado, however, estoy consiguiendo enfocarlo de otra manera para que incluso llegue a pasármelo bien y sacar provecho a algo que no me interesaba anteriormente.

Así con todo. Las cosas fáciles no ofrecen satisfacción ni antes ni después de hacerlas, simplemente, porque no cuestan. Casi siempre he ido a por lo fácil y lo rápido, pero ahora, me gusta lo difícil.

Y eso es un cambio alucinante. Las cosas difíciles cuestan, pero valen la pena. Es una mentalidad que muchos no pueden comprender; de hecho, yo he cambiado hace relativamente pronto. Cada cual, que tenga su mentalidad e ideología, que para eso somos humanos ;-)

Además hoy, en el instituto, hemos estado haciendo una excursión matinal por el Madrid Galdosiano (año 1842 en adelante). He escrito un diario de viaje bastante chano, pero lo suficiente para remodelarlo y hacer un buen trabajo.

Si a eso le sumas que hemos comido fuera, y por la tarde he tenido dos exámenes de matemáticas (¿por qué me alegra esto?), ha sido un día espléndido — más, cuando uno sale de casa a las 9.00h y llega a las 18.30h; y no es ironía, ¡me ha gustado!.

Perfecto, además, para distraerme de aquel tema que hablaba en anteriores entradas, y que cada vez lo llevo mucho mejor (gracias, como no, al apoyo de muchas personas, quienes ahora se llevan el afecto que antes estaba siendo enviado a la dirección inadecuada).

El fin de semana lo pasaré fuera, así que habrá un descanso general para todo y todos (¡incluso para Jisko!). Mientras tanto, toca seguir reforzando la personalidad y no descuidar lo demás, así como llevarme por delante el problema que citaba antes.

¡Ah, se me olvidaba! Cada fin de semana que no conecto, la batería del móvil acaba quemada. Todos los que realicéis llamadas… si es algo relacionado con Internet, estoy en mi momento de desconexión, ¿capicci? Que sólo sea para tener una agradable charla ;-)

Adiós a la paranoia

Lunes, enero 21st, 2008

En la anterior entrada, me preguntaba hasta cuando. Hoy me pregunto porqué no lo hice antes.

Ya no me encuentro (tan) mal, me siento libre de ataduras, aquella persona dejó de ser algo para mí, no valía la pena.

He borrado todo rastro de la dicha en mi entorno. Ni un sólo correo, ni un sólo SMS, ni una sóla foto, ni un sólo teléfono, NADA. No quiero volver a caer en la tentación de volver a lo de siempre, se acabó.

Sería una incongruencia negar que he olvidado a dicho individuo. La memoria no es frágil para este tipo de hechos, y probablemente perdure en ella durante toda la vida.

Supongo que es la reacción de la mente humana para evitar cometer los mismos errores. Así que me lo pensaré dos tres cuatro veces antes de meterme en nada.

Es una sensación indescriptible de libertad y de bon facer. Además, las tornas han cambiado: yo soy el primero, y después los demás. ¿En qué coño estaría pensando para convertirme en esa clase de persona cuidadora?

No hay que equivocar la falta de autoestima con el egocentrismo: lo primero es cuidarse de sí mismo, y después de los demás. Al menos, ese es el modelo que hay que seguir.

Fue un craso error: haber hecho lo incorrecto con la persona incorrecta. Seguiría siendo igual de erróneo si lo hubiera hecho con cualquier otra, pero es muy probable que, al menos, esa otra hubiese valorado algo.

Pero ahora no es momento de pensar en «qué hubiera pasado si con otra persona…». Lo hecho, hecho está, y sí: ha sido una metida de pata enorme.

De los errores se aprende, hay que reconocerlos (importante), asumirlos y guardarlos para la posteridad. La vida sigue, y probablemente me queden muchos más golpes como este — soy joven (?) –.

Eso sí, he de reconocer que no he sido lo suficientemente fuerte como para superarlo yo sólo, no señor. La inestimable ayuda de ciertas personas, que aguantaron mis penas durante bastante tiempo y me echaron un cable, como:

Gabriel «LogaN»: Una de las mejores personas, por no decir la mejor, que he conocido en mucho tiempo. Es válida para absolutamente todo, siempre con un carácter alegre y dispuesto a ayudar. Es difícil no mantener una conversación agradable con él en cualquier momento, y ha participado mucho en mi mejora y recuperación.

Fran «yoursecurity»: El andoba más importante en este proceso, que me abrió los ojos y me confirmó que esa persona no se merecía nada de lo que estaba haciendo. Él me brindó esa alternativa de mirar los hechos, y ambos pasamos por malos momentos. Ahora, estamos relativamente bien, y podemos hablar de todo esto sin inmutarnos. Una gran persona.

Willian «Pierre»: Quien pasó tan malos momentos como yo recientemente, pero que ha podido superarlos con mucho coraje. No tuvo problemas para quedar conmigo las veces que hicieran falta y hacer que me distrajera de todo lo que me estaba cayendo encima, además de evitar que cayera en cierto vicio que hubiera sido muy perjudicial para mí.

Mamen «mamenol»: Desde el principio, involucrándose en que yo me sintiera mejor. Todos los días que puede, me pregunta qué tal me encuentro y no para de escucharme hasta que se marcha. Quizá algo de abuso de confianza, pero insiste en que le gusta.

Itahisa «Itahisa»: Empezamos siendo compañeros de un juego programado por un servidor en Visual Basic 6 (puaj), y acabamos formando una buena amistad, que poco a poco, se fue separando por falta de tiempo. Desde que empecé con esos bajones, ella no tuvo reparo en preguntarme desde el primer día qué me ocurría y no soltarme hasta que estuviera mejor.

Y muchas más personas que no voy a nombrar aquí. Tendré que aprender a valorar a las personas que realmente me quieren, y están ahí, más cerca de lo que uno piensa.

Gracias, de corazón.

¿Hasta cuándo?

Viernes, enero 18th, 2008

Cuán difícil es alejarse de una persona que quieres. Más, si esa persona ha sido de las más importante (o la que más) en toda tu vida.

Llegados a un punto, hay que tomar este tipo de decisiones, que son difíciles y muy duras, pero que, a largo plazo, te ofrecen un beneficio que agradecerás toda tu vida.

Da igual, a estas alturas, de quién tenga más o menos culpa. Lo importante es cómo me debería de sentir yo ahora; lo lógico y normal es que, después de un suceso así, te sientas desalentado, abatido, lánguido, mortecino… Depresivo, en una palabra.

No hace falta describir, pues, mi estado actual; es difícil no haberse llevado un golpe así (decepcionarte con alguien que era muy importante para tí) en tu vida, tarde o temprano, acaba pasando.

Es la única manera de escarmentar, y lo que no mata, te hace más fuerte. Siendo así, y mirando el lado positivo del suceso — hay que ser optimista –, me hará reflexionar para no volver a caer en el mismo error con otra persona.

Es la primera vez, sí, y probablemente no la última (en este campo, porque si hablamos de la vida, ∞ + 1), pero he aprendido a apartarme de aquellas personas que no me convienen, por mucho aprecio que las pudiera tener (aunque me queda adivinar porqué las cojo aprecio).

Voy a ser muy firme con esta decisión, está claro qué es lo que debo de elegir, y ya lo he hecho. Lo que opine la otra persona me da exactamente igual — lo mismo que a la dicha le dió lo mismo cómo me sintiera yo por sus acciones –, lo importante es lo que piense yo, ¿o no?

Como un buen amigo dice, la vida son dos días, y no puedes pasarte uno amargándote. Y si esa persona ya no te ofrece otra cosa que malestar, ¿por qué seguir con ella?

¡Nunca máis!

/etc/init.d/vivir-vida-y-que-le-den-a-lo-demás start